26.3.09

Nota sobre escritura y literario

No comprendo el significado de la palabra "actual" cuando lleva delante la palabra “poesía”. Sobretodo en esos frecuentes casos donde "actual" significa simplemente juventud, esto es, subdesarrollo. No lo entiendo. No entiendo porque la escritura tiene una terrible enfermedad que se llama literatura. El gran impedimento de la literatura es que se empeña en convertir la convención de la palabra escrita, esto es, la pura mortalidad y contingencia inherente a su existencia, en una sorpresa. Parece que el hecho de escribir una palabra diera ya el premio a una vida. La literatura quiere contarte una historia, a parte de tener una fe terrible en la Historia, en su injusticia presente y en su reconciliación con la inmortalidad de los escritores que vuelan sin dejar huella, esto es, se suicidan. Pero el suelo de las calles es inodoro, inadherente, incorruptible, simplemente por pura saturación.

Esa enfermedad se podría llamar "Peter Pan" y la palabra "Rimbaud" es una consecuencia directa. La poesía lleva sufriendo la esclava libertad que ella se ha impuesto por medio de aquél a quien espera liberar cambiando la palabra "fastuosidad" por "correcaminos". Lo que no entiende la gente son las palabras y lo que yo no entiendo de ellos es que las quieren utilizar para referirse algo que está fuera de la palabra. Hablan de palabras como "sociedad" y "rebeldía". Parece que estuvieran cambiando, construyendo y no descubren que la ruptura es ya una demagogía. Tenemos y tendremos poesía de moda mientras sigamos viendo a lo actual como modelo por su fecha de nacimiento.

No hay mas realidad que esta, no hay mas historia que esta, y por mucho que duela, esto no es la escritura. La escritura es algo que no es de este mundo, y no porque esté en otro mejor, peor, no. La escritura está en la cara vuelta de la Literatura. La literatura la esconde entre ese gran amasijo inventado de palabra que copula infertilmente en un yyyyy histórcio que pretende ser un o o o o o de modelo, no solo de gemido placentero (por supuesto), sino de combate que no es tal. Las palabras no combaten entre sí. Es la realidad la que se empeña en convertir el perfecto y perfumado escatos del texto en una pura ideología, o peor, en un símbolo para esa otra palabra llamada "revolución", que unida a otra que dice "literaria" crea la falacia de lo vivo y el ahora.

La escritura no te vende su vida, la vida de nadie. La Literatura quiere venderte su propia historia, con hache mayúscula, la Historia de la Literatura con su vaso roto sobre el cual algunos se empeñan en bailar la danza de la huida constante hacia el futuro. No hay futuro. Olvidaros de una vez de la muerte. El hombre, no lo digo yo, lo dice Derrida, es un invento reciente. No nos creamos tan importantes. Un poco mas de respeto a la escritura.

3 comentarios:

ana dijo...

Llego aquí por causalidad. Me alegra ver el águila ediciones entre tus amigos. Seguimos en lo mismo desde hace muchos siglos, discutiendo.escribir, literatura.mallarmé y derrida.
¡besos¡

Victor Vergara (gato) dijo...

Ufff, disculpa Ernesto, pero humildemente veo aquí semejanzas con hacer disquisiciones sobre el sexo de los ángeles o sobre, qué fue primero, el huevo o la gallina. Creo mucho más interesante cascar el huevo, hacer una tortilla, comerla y ¡que aproveche!

Aunque Derrida diga lo contrario, antepondré siempre al Hombre -con mayúsculas- sobre la Escritura. Que no quiere decir que no la respete. Pero me encanta divertirme perdiéndole el respeto, tal como jugaba cuando niño. Cada día huyo más de la trascendencia, es más, me da bastante yuyu.

Mis mejores saludos y aprecios.

Taun dijo...

No te disculpes Victor. Tu intervención da pie a aclaraciones y nuevas vias. Siempre digo que una crítica bien hecha es mejor que una total indiferencia.

Creo que el tema del que hablas: el Hombre y la Escritura es un punto limítrofe pero no el esencial del que aquí se trata.

El problema se encuentra entre la Literatura y la Escritura. Dices que huyes de la trascendencia. Yo también. Justamente critico la falsa e impuesta trascendencia de la Literatura que se impone como algo vivido en el pasado que adquiere una catagoría superior a la de mera fijación escrita (memoria), esto es, trasciende los límites materiales de la escritura en un falseamiento de la realidad constituyendose esta como pseudo-historia.

Como puedes ver no antepongo la Escritura al Hombre, sino la Escritura a la Literatura, que desde luego, es una expresión mas humanizada. En este aspecto se puede decir que sí, antepongo al "des-hombre escritural" al "humanizado literato".

Tan solo traigo otro concepto de humanidad.