19.3.09

Nota hacia Kosuth, el arte conceptual y Castillejo


Tal vez sea un poco temprano para poner en conexión al recién descubierto Castillejo con un artista, yo diría mas bien teórico del arte contemporaneo, al que se acerca mucho en pensamiento y práctica. A pesar de las amistad que le unía a Clement Greenberg no me refiero este caso al teórico (cuasi fascista) del formalismo y la abstracción postpictórica, que según el propio Castillejo "me enseñó que no bastaba con ver sino que había que "ver" y "ver" y "ver" y que había que "ver" lo no dicho, lo no hablado, lo no escrito, es decir la "forma" o los "arquetipos". Sino al escritor de "Art after Philosofy", Joseph Kosuth, paradigma del arte conceptual. Se que es arriesgado, pero voy a presentar a Kosuth y mañana veremos que pasa con la unión de ambos.

Kosuth propugna un arte tautológico, conceptual, el único arte posible tras la defunción de la filosofía, la estética y con ella sus teorías "sensualistas" del gusto, lo bello, etc. Un arte cuyas obras en última instancia remiten, sin dar otra información que la del ser obra de la obra, a una idea de una idea, un pensamiento que no aporta ningún conocimiento nuevo mas problematiza el propio ser de la obra. "Hacer cosas diferentes con los mismo materiales" es lo que propone Kosuth. Por ello a mediados de los años sesenta comienza a trabajar con la herramienta más antigua del hombre, la palabra. Llevado al plano artístico, la palabra tautológica, como una definición a priori que no se remite a ninguna realidad extrínseca, comienza a poner de manifiesto que el verdadero ser de la obra es el "estar" en el espacio museístico. La palabra fosilizada del diccionario al entrar en el espacio de la fosilización artística crea un lugar para una posible regeneración.

La copia de la definición An idea idea, aquello que no requiere de técnica para ser realizado, aquello, que en definitiva, no "representa" ningún conocimiento, información ni de la época, ni del autor, ni del proceso, ni de la vida misma, revierte en un ser siendo-obra. Este tipo de obra no depende de las impresiones producidas en el espectador, provocadas por las cualidades matérico-temáticas de la pieza en sí, ni tampoco de la intención del autor, sino tan solo del propio "estar". Lo inamovible del diccionario pasa a un dinamismo de la obra consigo misma que se autocritica. No importa demasiado la relación con el espectador. Es algo a priorístico, analítico, que no necesita la opinión de crítico (no necesita del análisis del esteta que acuda con sus definiciones de gusto, calidad e historia). Es, por estar ahí, una obra. Algo ya muerto, el cadáver neutro tan solo, que puede ser problematizado, pero que no crea "realmente" un problema. A pesar de su antigüedad la definición de la palabra que el diccionario esconde necesitaba de su descubrimiento artístico. El arte del concepto, como la gravedad, es algo que se ha dado por supuesto, existiendo antes de ser descubierto. Lo universal.