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El día que conocí a Pizarnik supe que al mero leve movimiento estaba perdido. Aunque hiciera demasiado frío, el día que conocí a P. supe que debía seguir conociéndola aun a consecuencia de saber demasiado. Demasiado inteligente, tal vez la sobreestime, tal vez por primera vez se rompa la estadística y una mujer inteligente tenga a un tipo estúpido por compañero. Incapaz de destruir siquiera un tercio de cerveza, aunque si a un cenicero. Dicen que la labia engatusa a las mujeres, no me lo creo. Confío en que el porvenir y en las mujeres como agua de mayo. Necesitamos ese corte de pelo que nos traiga modestia a raudales. La noche que escribí sobre P. ella ya sabía lo que iba a escribir pero tengo que guardar las apariencias. Me da miedo. Es de una raza fuerte y quiere sentirse débil. Es como un león melancólico, me hace gracia porque no me conozco a mi mismo y ella solo conoce la jaula pero no ve la puerta. El león es de la sabana. León o leona no se porque pero me gusta Pizarnik aunque ya nos hayamos conocido. No es una extraña y a cualquier movimiento estoy vendido. Voy a cortar aquí antes de que me invente alguna historia demasiado complicada y enamoradiza. P. está casi tan sola porque necesita estar acompañada. Es demasiado sencillo y hay que complicarlo, no hay paradoja ni literatura. Tan solo me dijo que lo escribiera y he cumplido con mi cometido. Ya sabéis que soy capaz de cualquier estupidez. Si el tiempo se hubiera detenido...
ADIOS lectores de mi mismo, nos vemos mañana, espero que no perdáis este tren que está a punto de partir.
Mi novio es un zombie (reiniciando al monstruo).
Hace 2 horas


4 comentarios:
quien es esa P.? debería estar celosa?
Me encanta. Se te da bien esto, caballero.
Un beso.
Creo que todos aqui conocemos a la señorita Pizarnik...aunque sea cualquiera de sus múltiples personalidades...
¿Verdad, s.?
y tu quién eres, Ronin?
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