15.4.08

F(l.w.)-pVq

Hoy he realizado una exposición sobre la filosofía analítica. Creo que me metí en medio de la presentación en unos jardines logico-enzarzadus de los que fue dificil salir. Sin embargo estoy muy contento. También hubo muchas risas: Intenté justificar mis afirmaciones de que Wittgenstein pedía incesantemente ser trasladado a la primera línea de combate y, para ello, abrí al azar una página de su Cuaderno íntimo. He aquí que leo en voz alta para el resto de la clase una declaración que cierra de la siguiente manera:

......la situación se ha estabilizado. Un aburrimiento. No trabajado. Hay tanta poca actividad que me masturbo casi a diario.

Y ahora imaginaros como calló tamaña proposición en las mentes de un numeroso grupo de adolescentes.

Eso, junto con la archiconocida foto donde aparece Hitler y Wittgenstein de pequeños en la misma escuela, fue un bombazo que les impidió apartar sus ojos interesados de mi geta en busca de otro desliz sexual.

12.4.08

Morosidad

La pereza me abruma cada vez que me mandan obligatoriamente leer un libro en inglés. Paramos la clase y bajamos en tropel a la impoluta biblioteca, muy british, donde cada uno busca el libro mas cortito y con mas dibujitos posibles.
En esta última ocasión me coronaron en tal arte como el rey supremo por lo siguiente:


Hace que la alquilé 2 meses,
luego me llamarán moroso...

10.4.08

¿qué esperabas? el Getafe ha perdido

Hoy se ha marchado el Getafe de la Copa de la Uefa. Me da mucha pena, ya se que no suelo inmiscuir al futbol en esta locura del blog, pero me sigue dando mucha pena.

El Getafe F.C. ese pequeño equipo que simboliza el triunfo de lo inesperadamente racial. En las últimas semanas este viejo arrabal, que mucha no sabría situar en el mapa, se ha convertido en nuestro símbolo nacional por antonomasia. El Getafe, alguien a quién amar, rezaban el plazas, sooportales y balconadas. La inexperiencia constructiva del sistema filosófico del futbol no contaba con el adorado timbre de la jarra que el Getafe porta en su alocada improvisación. El Getafe, ese pueblo perdido en Madrid, en construcción continua, es el pueblo de todos los amantes del futbol. En Getafe estamos todos, los trabajadores como de la Red, los pillines como Contra, los torpes como el Pato Abondancieri. ¿Dónde está Getafe? Qué más da, está en España y eso es suficiente. El Getafe, último reducto de españolismo bien entendido en el agrietado y desnaturalizado mundo del futbol donde el dinero impone sus reglas geométrico sociales. El dinero no hace la vida, la mata, y en el futbol la pasión acelerada del musculo en contracción no tiene presupuesto alguno. Hoy, señores ha salido a pasear el palmito uno de los últimos reductos de la sotana mística española. Pero, hoy, señores, cumpliendo su destino los azules tonos de una gitana y los atardeceres madrileños han vuelto a perder -perder, qué palabra mas ambigua- y se ha impuesto de nuevo la metafísca alemana.

Han perdido, como no puede ser de otra manera. Perderlo todo para ganar lo incondicionado, lo incontable, la leve brizna que se despega bajo el trote del defensa, el palo desgastado por los intentos fallidos, el barro y el sufrimiento. Eso hace del Getafe lo que es ahora, estandarte español de la perdida victoriosa.

Y otra vez será, amigos.

8.4.08

Queridos lectores,
quisiera que vayais a ver mi último poema publicado, Besando a una amada futura, se encuentra en el Cabaré Voltaire.

Que no os asuste el nombre, se puede decir que hay gente razonable por allí, si me escluyen a mi claro.

La razón de que no lo haya publicado aquí:
Me encanta la forma que me ha quedado en el Cabaré y cualquier paralelismo sería una burda copia.

Por favor, hacer click aquí.

6.4.08

Big Fish

Ayer por la noche volví a ver la película de Tim Burton conocida como Big Fish. A mis hermanos les encanta la película. Y a la hora de su inicio se produjo un silencio reverencial que se mantuvo durante el resto de la película.


Aunque Tim Burton se suele pasar la mayor de las veces en romanticismo, o en sadismo, como se quiera ver -para un ejemplo vean Sweeney Tod- llegando a un empastamiento Holywoodiense de máscaras sin nada, en esta película, su mejor película, desarrolla un tema harto conocido en nuestra familia, que nos encanta: las historias del charlatán.


Mi padre siempre dijo que su abuelo era el hombre mas gracioso que había conocido sin haber nunca contado un chiste. Sus historias eran portentosas, hasta tal punto que posiblemente sean el tema central de la novela que mi padre vaya a escribir este verano. Mi padre, a fin de cuentas, es otro gran charlatán. En casa nunca sabemos hasta que punto es verdad o mentira lo que cuenta. Simplemente, sus historias pertenecen a otro mundo paralelo al nuestro, que no es ni verdad ni mentira, sino una mezcla de ambos.


Big Fish, es una película muy divertida, que recomendaría a todo lector de este blog -los lectores de otros blogs que les zurzan. Hay pasajes geniales y el ambiente de ficción te rodea por momentos, llegando a parecer que va a salir un gigante de debajo del sofá. Esta película me recuerda, en otra escala por encima, a F de Fraude, la grandiosa película de Orson Welles, donde el director admite su condición de mago que elabora mentiras. Son los demás las que las creen. También la frase "una mentira mil veces contada es una verdad". Desde luego, la elaborada mitología que crea cada uno como escape a la realidad termina convirtiéndose en la realidad misma.


"...oyes mil veces una historia y, una vez, mucho tiempo después, la vuelves a oir, y es nueva. Entonces recuerdas porque te gustó tanto la primera vez. Cada uno hace sus historias que continúan fluyendo como el gran pez que siempre fue mi padre. De generación en generación. Y así es como el hombre se vuelve inmortal"


Así termina Big Fish. Ojalá todos termináramos del mismo modo.