Ayer por la noche volví a ver la película de Tim Burton conocida como Big Fish. A mis hermanos les encanta la película. Y a la hora de su inicio se produjo un silencio reverencial que se mantuvo durante el resto de la película.
Aunque Tim Burton se suele pasar la mayor de las veces en romanticismo, o en sadismo, como se quiera ver -para un ejemplo vean Sweeney Tod- llegando a un empastamiento Holywoodiense de máscaras sin nada, en esta película, su mejor película, desarrolla un tema harto conocido en nuestra familia, que nos encanta: las historias del charlatán.
Mi padre siempre dijo que su abuelo era el hombre mas gracioso que había conocido sin haber nunca contado un chiste. Sus historias eran portentosas, hasta tal punto que posiblemente sean el tema central de la novela que mi padre vaya a escribir este verano. Mi padre, a fin de cuentas, es otro gran charlatán. En casa nunca sabemos hasta que punto es verdad o mentira lo que cuenta. Simplemente, sus historias pertenecen a otro mundo paralelo al nuestro, que no es ni verdad ni mentira, sino una mezcla de ambos.
Big Fish, es una película muy divertida, que recomendaría a todo lector de este blog -los lectores de otros blogs que les zurzan. Hay pasajes geniales y el ambiente de ficción te rodea por momentos, llegando a parecer que va a salir un gigante de debajo del sofá. Esta película me recuerda, en otra escala por encima, a F de Fraude, la grandiosa película de Orson Welles, donde el director admite su condición de mago que elabora mentiras. Son los demás las que las creen. También la frase "una mentira mil veces contada es una verdad". Desde luego, la elaborada mitología que crea cada uno como escape a la realidad termina convirtiéndose en la realidad misma.
"...oyes mil veces una historia y, una vez, mucho tiempo después, la vuelves a oir, y es nueva. Entonces recuerdas porque te gustó tanto la primera vez. Cada uno hace sus historias que continúan fluyendo como el gran pez que siempre fue mi padre. De generación en generación. Y así es como el hombre se vuelve inmortal"
Así termina Big Fish. Ojalá todos termináramos del mismo modo.