
Es viernes, seniles y señoritas, y esta vez ya no iré desnudo por la calle. Desde siempre, siempre, un hombre sin barba es un hombre desnudo, y como yo nunca he ido desnudo ese siempre se remonta a hace una semana. Os cuento como fue la azaña que me dará fama por los años de los años:
-Pues hoy si que no me afeito.
Fin,
Soy un hombre castizo, que en buena hora no se afeitó, y a mi nadie me mesa la barba, por muy suave, sedosa o trenzada que la tenga; nadie me la mesa. Este es el momento en que mis relacciones con hombres se limitarán a la mano. Dar la mano será la nueva y única forma de saludar. Se acabaron los dos besos con tíos y abuelos, el efecto esparadrapo sería inevitable. Tan solo las jovencillas tendrán que enfrentarse a este colchón de faquires. Un hombre con barba nunca tendrá frío en el cuello y disimulará muy bien la papada, por no hablar del ahorro en bufandas. Cuando un hombre barbudo no sabe o duda no se le queda la cara de tonto de pueblo que se nos queda a todos, es un hombre meditabundo que se agarra el mentón.
Marx-barba, Bakunin-barba.
Ya se acercan los primeros admiradores, alabando mis patillas en hacha, soñando con mi inminente perilla y matando por un pinchazo de mis pelillos en general.
Pues eso, que hoy como disfraz de carnavales mi barba barrerá el suelo.


2 comentarios:
Si te aplicas mucho llegarás a ser lo que yo, un parado barbudo, cascarrabias y manco.
En argentina hay un blog llamado barbahermandad, te paso el link y ahi vas a ver cosas mas que interesantes...
http://barbahermandad.blogspot.com/
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