¡¡¡Peo si mas dao er libro en catalán!!!
(Frase de indignación de un padre al descubrir que la dependienta de la librería le ha vendido El Conde Lucanor en una lengua con claras similitudes con el catalán)
[,,,]se dice poco, pero se dice[,,,]
¡¡¡Peo si mas dao er libro en catalán!!!

Me gusta tanto el surrealismo que mi madre me prohíbe beber de morro. La televisión no para de recordarme que Rbd son unos ways, pero yo me siento reconfortado haciendo pesas con un perro un poco atontado con formol. Ya se sabe, tener un buen tipo es algo way, aunque no tan way como ser un tipo de surrealismo. Sin embargo soy un buen tipo y siempre he sentido la tentación de marcarme con un círculo de cal el aparato de Golgi.
-¡Ey chaval! ¿A dónde vas?
Me giré apesadumbrado como si hubiera hecho algo malo. Con la cabeza baja. Con el rabillo del ojo observé que tenía una cara familiar.
-¿Vas a votar?
-A...a... ¡ah! ¿A votar? que va- la boca pastosa iba recuperando su riego salivar de rigor- No, no. Pero... ¿cómo?
-Sí, a votar. Ya sabes- se quitó las gafas de sol y, como suponía, le conocía, para mi desgracia-¿y tú a quién vas a...
-¿Yo?-primera conexión neuronal desde que comenzó la conversación- Pero si yo no puedo votar.
-¿Qué edad tienes?- lo sabía perfectamente, una más que su hijo, pero quería saborear como la miel goteando en los labios; su victoria sobre el comunismo y la terrible masonería.
Era el cotilla de mi vecino del 3º que, acompañado por su mujer, me inspeccionaba minuciosamente de arriba a abajo: mi camiseta de mangas cortas, bastante ajustada por cierto; como si en algún lugar pudiera descubrir el punto flaco que mostrará el rojo que era, algo que él llevaba tiempo sospechando. Tuve el error de hacerme amigo de su hijo y desde entonces me había estado interrogando por la profesión de mi padre, como si en algún lugar de mi cerebro pudiera descubrir el parado que era mi padre, algo que él llevaba tiempo sospechando. Cuando descubrió que mi padre es filósofo fue peor; y paradójicamente, cuando le dije que tenía 16 años, esbozó una cara de muy poca satisfacción, demasiada poca.
No podía ser. ¡¿Pensaba que iba a votar al PP?! No, no podría pensar eso. ¿A lo mejor... NO, yo era el virus estalinista que había llevado a la perdición al bueno de su hijo. Como iba a pensar que era uno de ELLOS. Yo mismo llevaba tiempo sospechando que yo era un socialista de bolsillos rotos como en Novechento. Patrones y campesinos, burgueses y proletarios, espartiatas e ilotas. Siempre había pensado que pertenecía al segundo grupo y no permitiría que un xenófobo casado con una sudamericana me hiciera dudar de mi orientación política.
Pasé riéndome por en medio de la muchedumbre de la Iglesia hacia el supermercado. Caspa, perfume barato, olor a incienso y a botafumeiro, pantalones hasta los sobacos, chaquetilla sobre los hombros atada por delante del pecho, alopecia y canas. Pasaba riéndome entre todos aquellos que se habían escapado del asilo de ancianos para ir a misa y, de paso, votar. Que ya hacía mucho tiempo que no utilizaban el DNI. Para muchos de ellos debió ser una completa sorpresa descubrir que no podían votar al Partido Conservador. Pasaba riéndome, yo era el 007 zurdo y las ancianas intentando robar unas sardinas en escabeche lo sabían. Por eso tenían un ojo en el guardia de seguridad y otro en el rojo.
Estaba distraído mirando el chocolate, porque todos los de izquierdas somos unos viciosos, practicantes de cultos orgiásticos en honor a Dionisio, destructores de la unión nacional o malditos extranjeros. A mi me tocó vicioso. Y estando tan distraído no percibí que una sombra se deslizaba detrás de mí. Ella sabía que era un vicioso. El padre pródigo la había enseñado el pecado del hombre. Iba para monja, pero debajo de esa camiseta de rayas negras estaba el barco velero que la llevaría lejos de la cruz y todo lo demás. Entre la mierda de la inconexión con Dios lo peor es que no se te ponga dura, y ella lo sabía. Yo simplemente cogí el pan y huí despavorido entre reflejos de votos al sol.
Estaba yo leyendo reposadamente en mi cuarto los siguientes versos.
BASILIO:
Bárbaro eres y atrevido;
cumplió su palabra el cielo;
y así, para él mismo apelo,
soberbio y desvanecido.
Y aunque sepas ya quién eres,
y desengañado estés,
y aunque en un lugar te ves
donde a todos te refieres,
mira bien lo que te advierto:
que seas humilde y blando,
porque quizás estas soñando,
aunque ves que estás despierto.
Sí, es la maravillosa Vida es Sueño de Calderón de la Barca. Estaba deleitándome con cada rima consonántica y con cada participio cuando, de repente, llegó a mis oídos un sonido. Era algo que perforaba los tímpanos como si fuera una taladradora. De unos años a esta parte la música ha llegado a un grado de degeneración máximo. De toda esta nueva música tan sólo se salvan algunos cantantes y la música de los 40 principales. Sin embargo, el raegettón, bakalao y el gitaneillo de Estopa escapa a mi percepción auditiva, lo siento. A pesar de todo, el ruido que percibí era peor. Más doloroso que el raegattón, más aburrido que el gitaneillo y más repetitivo que el bakalao.
Mi hermana, que portaba el objeto que emitía tamaño ruido, se introducía en mi cuarto aumentando así mi distracción y alejándome cada vez más de las crueles palabras de Segismundo. Era un móvil.
Esa es una de las razones por las que no tengo móvil. Siempre he pensado que la gente utiliza el móvil para no sentirse tan raro cuando habla con un amigo imaginario. Y es que, cuando alguien va gritando por la calle a un pequeño aparatito, soy el único que se gira mirando con ojos de asombro. Esto es en parte por el proceso insensibilizador que créan todos estos aparatitos diminutos. Estamos tan acostumbrados a escuchar canciones de amor donde, supuestamente, el cantante nos abre el corazón, estamos tan acostumbrados a poner un telediario donde nos informen de una nueva muerte por maltrato doméstico, estamos tan acostumbrados a ver vídeos por el móvil de gente pegándose que ya nada nos sorprende. Esa es una de las razones por la que ya no hay poetas. Estamos criados en una sociedad que prima lo neutral, lo políticamente correcto, la mecanización, sistematización y burocracia. En resumen, lo inhumano. Somos máquinas que aprendemos lo que es el amor con una canción de David Bisbal y que lo demostramos con un emoticono por el msn.
Por eso no tengo móvil, no me voy a comprar unos pantalones vaqueros y soy poeta.
Supongo que tan sólo soy una pobre bestia que continua encerrada en la torre soñando con un reinado.
La vida es sueño, y los sueños sueños son.
Así que me puse la camiseta de manga corta blanca de estampados gatunos y con el pantalón de chándal del equipo de mi hermano (marcando paquete) me arrojé a una carrera continua cantando I´m singing in the rain, chapoteando en cada charco, agarrándome a cada farola, remando a contra corriente de cada riachuelo, patinando sobre cada trozo de barro.
No se porqué me miraron tan raro los del bar de la esquina y me hicieron fotos. La gente se está volviendo loca....

Si pones en una pantalla una película cualquiera, da igual que sea una obra maestra, nadie se dará cuenta. Sin embargo, sin pones una película de Charlie Chaplin todo aquél que pase tendrá una sensación de reconocimiento de ese gorrito, esos zapatos y ese bigote.
EL CONTRATO.
Punto 1: El salón y los alrededores serán el lugar de trabajo del Historiador entre 15.00 y 14.00. La televisión estará colocada de tal manera que no cause distracción en el Historiador. Se procederá a resumir el Tema 13, La Descolonización, y las cortinas estarán entreabiertas. Nadie podrá molestar al Historiador.
Punto 2: La salita de estar será acomodada para los resúmenes del Historiador entre 14.00 y 16.00: Tema 2, La Revolución Industrial. El perro debidamente amordazado, estará disponible para, en caso de necesidad mayor, el Historiador toque al animal.
Punto 3: Resúmenes del tema 7, La Primera Guerra Mundial. La cocina estará ocupada por la personalidad entre 16.00 y 17.00. Los fogones no serán encendidos, y ninguna señorita podrá pasear su palmito por allí.
Punto 4: La alacena estará despejada entre 17.00 y 18.00. Ningún sonido debe interrumpir al Historiador que sin mas dilación debe resumir el Tema 6, El Imperialismo.
El Historiador acabará los resúmenes de Historia en un día, no habrá interrupciones ni descanso. El pago de sus servicios dependerá de la calidad de su trabajo pero, de todas maneras no se llevará mas que una buena palmadita en la espalda. En respecto a las relaciones sexuales con la contratista, aunque no estaban en el contrato, el Historiador quiso mostrar su más rotunda negación al oír un comentario al respecto, que esto no es Greenaway. En caso de no cumplirse el plazo acordado o de violar alguno de los puntos del contrato, el Historiador será azotado públicamente y no podrá presentarse al examen del próximo viernes.
NOTA DEL HISTORIADOR.
Sí, me forzaron a firmar el contrato que, además de ser basura, era reciclable. Coges los resúmenes de cualquier manorrota que en vez de haber estado estudiando, se ha dedicado a resumir su cerebelo y ya lo tienes. Lo más gracioso de los resúmenes de historia es que son terriblemente aburridos y repetitivos, por paradójico que suene. Las preguntas a resumir no son la Guerra de Movimientos o el Levantamiento Fascista, no, es la reconversión industrial del Neoliberalismo y TODA la Historia China-con un respeto a chinos, neoliberales y dibujantes de comics.
Para aquellos que no saben de que hablo voy a explicarlo desde el principio. Mi profesora de Historia tuvo la brillante idea de no explicar en clase porque, en sus propias palabras:"sois una mala clase". No debemos de ser los únicos porque el año pasado tampoco explicó, y el anterior, y el anterior, y el anterior....Y en vez de explicar, debido a nuestra inacabable malicia, torpeza o falta de motricidad, las primeras semanas de cada trimestre dice las preguntas que entran en el examen y las que hay que resumir. El resto de las clases nos dejaba "estudiar", mientras ella se iba de clase a hacer alguna gestión para conseguir fondos para el instituto, porque como ella misma dijo: "como no tengo nada que hacer y en mi casa no tengo problemas yo siempre me ofrezco".
Genial-pensé al comienzo del curso-una clase diaria para estar de parloteo y menos temario que estudiar.
El problema llegó cuando dijo que si para el día antes del examen final no teníamos los cuadernos no nos podíamos presentar al mismo. Como podréis adivinar yo NO había empezado esos resúmenes. Me inventé ese estúpido contrato e intenté llevarlo a cabo-fue imposible- mientras a mis espaldas resonaba la repetitiva melodía de Nyman de la película El contrato del dibujante. Una melodía repetitiva para una tarea repetitiva. Mi cerebro se convirtió en un resumidor nato, ahora, en vez de pensar, por ejemplo, en desaparición del superego, pienso en el yo.
Finalmente conseguí acabar los resúmenes. Fue duro, no vamos a negarlo. Las manos me dolían terriblemente y mi madre me intentaba mantener despierto mientras el último esquema continuaba incompleto. Hiciera lo que hiciera siempre habría una palabra en negrita más que tenía que ser incluida con toda su corte de adjetivos, pronombres, determinantes y preposiciones.
Al final no se de que me sirvió todo eso porque la profe de Historia, no lo he dicho, pero es la típica profesora "enrollá" que retrasa la entrega de los resúmenes. Y dejó sustituir en el examen, y que ¡Viva la Pepa!. Eso es otra historia. El caso es que me sentía culpable de dejar mi blog tan abandonado. Además, si lo hubiera dejado por la literatura o el cine él lo comprendería. Lo que no sabe-no se lo digáis- es que le estoy poniendo los cuernos con otro blog y que me entrego pasionalmente al mundo del resumen mental.
Lo más impactante de toda la Historia que he resumido es el hecho de que Ludd van Swingnedd tuviera que dejar a medio hacer l´Enciclopedie, representante por antonomasia del barroco sueco, por culpa de la Guerra de Secesión iraní entre los comunistas-nazis y Napoleón Bonaparte. También había un tal Birsmarck, pero no se que pintaba en todo esto, debe ser una errata.
Tan solo somos el resumen de un niño tetraplégico, y ahora que escribo esta línea me doy cuenta de que toda esta entrada no ha sido más que un resumen.
Vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus poemas.