8.2.07

El mp3

Me gustaría empezar definiendo la palabra mp3, que el nombre en si ya se las trae, pero como no me he visto con el suficiente valor he recurrido al diccionario de la RAE, ese gran compañero de fiestas en tu cuarto, porque por su tamaño y peso es imposible moverlo de allí donde este sin que te de un ataque de reúma, si hay algún valiente que quiera intentarlo ya nos contara que tal le fue, pero para mi disgusto no venía, ¡oh....!, así que interpreto que las palabras que se encontrarían próximas a él si estuviera tendrán algo que ver, estas son: (mozuelo; 1.chico, muchacho 2.El que esta en principio de mocedad.) y (mu; onomatopeya con la que se representa el sonido del toro y la vaca). Según esto el mp3 (que finalmente descubrí significaba music portable 3) era una especie de niño que muge, o de un mugido de una vaca joven o mozuela, vete tu a saber.

Después de este intento fallido de definición vamos a hablar del susodicho mp3. Este aparatito, el mas querido por los alumnos y mas odiado por los profesores desde el móvil, tiene un síndrome parecido al que padece Isabel Preisler, que nació vieja y cada vez se ha ido volviendo mas y mas joven, hasta el punto en que hay gente fechando el día en que volverá a la placenta de aquí a veinte años; pues bien, el mp3 que comenzó siendo un armatoste comparable al diccionario de la RAE se ha ido haciendo cada vez mas pequeño hasta llegar a medidas milimétricas, ¡como sigan asi va a desaparecer del plano espacial al mismo tiempo que la Preisler!, y es que en esta sociedad cada vez se premia mas ser pequeño: el móvil pequeño, el mp3 pequeño, el ordenador pequeño o PDA, los libros de bolsillo, el pene pequeño... bueno eso no. Y es que tiene que ser pequeño por que si no uno no podría estar escuchando la música que le gusta o que odia y que simplemente mete para rellenar el mega de memoria que tienen los condenados (encima de pequeños, matones), y por lo tanto se hace imposible que puedas haber escuchado todas las canciones, para ello tendrías que hacerte un master en el tema pues ese mega equivale..... equivale..... ¡yo que se, a mucho!, todavía no lo he dicho, pero yo NO tengo mp3, y por lo tanto no tengo por que saberlo, bueno miento, ahora que lo recuerdo creo que en algún rincón de mi cuarto se encuentra el mp3 de su dueño olvidado y cogiendo polvo porque debido a mi ineptitud ni siquiera conseguí desentrañar el misterio que me suponía enchufarlo al ordenador y bajarme la música GRATIS, así que todavía continuo comprándome los CDs de toda la vida por 10 EUROS. Si habéis esperado hasta ahora para llamarme tonto del bote, este es vuestro momento. Y si el bichito fuera barato..., pero no os engañéis, que cuesta sus 100 de guardar (además de pequeño, matón y caro).
Ahora llegan las preguntas de la gente que quiere buscar el lado bueno del cacharro, a parte de lo de la música gratis (¡malditos optimistas!). Pues el mp3 te ofrece la capacidad de tener tu propia banda sonora, si si, como en las películas. ¿Alguna vez as deseado convertirte en Rocky subiendo las escaleras de un parque con música de bronca inminente?¿quieres que todas las canciones con sus melodías sobre el amor te recuerden que tu novia te ha dejado y que estas echo mierda y además quieres ver como el listo que canta la canción se contonea en el videoclip junto unas bellas féminas mientras tu estas en tu casa SOLO y posiblemente haciendo el famoso 5 contra 1?¿estas harto de hacer de vientre sin que una melodía de fondo te ayude con el tema?, ¡pues no te preocupes con mp3 tendrás todo eso y mas!....Yo haría un anuncio parecido si fuera vendedor de mp3, porque es básicamente para lo que sirve el trasto y la verdad es que a pesar del dinero que cuesta se vende muy bien: mires donde mires siempre hay alguien con un casco en la oreja y el otro descolgado, y que por los cables que se cuelan por dentro del cuello de la camisa y que están esperando cualquier momento en que no haya nadie cerca hablándole para ponerse el otro casco y FLIPAAAR con su mini-discoteca particular, alcanzando una nirvana pre-sordera , por que la gente que porta mp3 tiene la costumbre de poner el volumen especialmente alto, esto no suele durar mucho pues siempre llega el pesao de turno que pide que le dejen un auricular aunque tenga su propio mp3 y que posiblemente no le interese lo que le pueda ofrecer el de la fiesta pero solo lo hace por joder, obligando al fiestero a dar un auricular al otro y pinchar la mejor música que tenga, deben ser algo así como las leyes de hospedaje griegas pasadas por la batería de la tecnología.

Antes del mp3 había multitud de cosas: por un lado los reproductores de CD que se podían llevar en la mochila, por otro se encontraban los que no salían de casa y escuchaban todo en la minicadena, y ya fuera de toda clase estaban aquellos raperos que no contentos con comprarse el reproductor iban con la minicadena, por ahí, cogida con el brazo por debajo del hombro y parecía que se les había quedado pegado con SuperGlue y te daban ganas de ayudarle a despegarselo; pero sobre todos ellos llegó el mp3 y sin piedad arrasó el mercado dejando en bancarrota a mas de una compañia. Asi que solo queda decir:

¡¡¡VIVA EL MP3, PRODUCTO DE CONSUMO POR LA GRACIA DE DIOS!!!

10 comentarios:

Mari dijo...

Hola !!! te diré que yo si que tengo mp3, bueno mejor dicho Ipod o mp4, y pequeño la verdad que no es... tiene 30 GB de capacidad y es de grande como 4 mp3s normales... pero esk yo lo quiero como mi biblioteca musical entera, ademas de videoteca y album de fotos. Grandes inventos ! yo estoy a todas horas con él, es imprescindible en mi monótona vida. Que se le va a hacer. VIVAN LA MÚSICA Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS !!!

Bernard Tieck dijo...

El emepetrés... bien. Pero ¿qué ha sido del emepeuno y el emepedós? ¿Alguien lo sabe?

Germán dijo...

Viva el vino y las mujeres.

filomela dijo...

No sea usted anticuado, por favor. Uno debe de aprender a vivir en el siglo en el que está ( el XXI, por cierto)y no rechazar las ventajas que ofrece.
No generalice, no todos llevamos (si 1ª del plural) el mp3 a toda pastilla permanentemente. Además entre otras utilidades sirve para llevar esas cartas que a primero de mes reparto entre la algarabía del público.
Si no quiere usted tener trastos inútiles en el cajón, siempre puede regalarlo y volver al gramófono ( con manivela y todo).

Anónimo dijo...

Curioso comentario acerca del mp3, Taun, pero coincido con Filomela en que no todos lo llevamos a "toda pastilla" y en que es bueno conocer bien las ventajas de las nuevas tecnologías; evidentemente, también las desventajas. Y, aunque no pretendo pornerme a llevarte la contraria en todo, quiero añadir que no es el aparatito más odiado por los profesores (ni antes ni después del móvil). A muchos de ellos les encanta (el otro día vi el de Conchita Parra, jefa del departamento de Biología y Geología,: un enorme aparato de mucho ciudado, pero claro, era reproductor de discos MP3, cosa diferente) y van con el suyo a todas partes. Lo que odian es el uso que algunos alumnos (que no son, en absoluto, la mayoría) hacen del susodicho aparato. Estar dando clase mientras algún individuo está en su mundo (o en su música) con un casco en una oreja y escondido detrás del libro que corresponda no debe de ser muy cómodo.
Sed felices y hasta otra,
Travis Kubelik

taun dijo...

Mari, 30 gigas??? Ese mp3 debe tener un tamaño comparable a la base de datos de la CIA. Te compras dos de esos y tienes la misma memoria que mi ordenador (60 GB).

Filomela, debo admitir que soy un anticuado. Me compre un móvil pero debido al poco uso y a que no lo recargué en 2 años, no encontraba el modo de gastarme el dinero que me habían dado al comprarlo, me quitaron la tarjeta fue a parar junto al mp3...mi relación con la tecnología se resume en la frase de Flanders: Estamos de acuerdo en que estamos en desacuerdito. Además solo por el hecho de ayudar al malvado plan de conquista mundial que empieza con las cartas de faltas ya me cae mal.

Todavía es un misterio como consigo meterme en Internet.

mari dijo...

te diré que a estas alturas yo ya no sabría vivier sin las nuevas tecnologías, son una parte importante en mi vida...y si me las quitaran de golpe y porrazo, no sé que sería de mí... ordenador, Ipod, cámara digital, DVDs, música (puesto que yo tengo muchos gigas de música, pero sólo unos 20 CDs...) puesto que ya todo me lo pasan al ordenador...es mucho y de calidad lo que nos ofrecen las nuevas tecnologías. Muchos saludos a todos.

fate dijo...

Estimado amigo, me ha preocupado especialmente el tema más importante que, muy de soslayo, has tratado en esta última entrada y que al parecer nadie piensa tomar en consideración. La verdad, a mi me importan poco las nuevas tecnologías o las viejas, si la gente escucha música en el MP3 o si es el walkman lo que se lleva (aparato del que posiblemente tu generación ni siquiera haya oído hablar). A mi lo que me importa de verdad es lo del pene pequeño. Vamos a ver si las cosas quedan claras porque estoy muy pero que muy confundido. Por un lado la doctora Ochoa dijo en 1990, en un programa fundamental que se llamó “hablemos de sexo”, que el tamaño del pene no importaba. Cierto que algunos afirmaron que esas declaraciones se debían a la euforia democrática del momento, y que nadie se iba a atrever en el momento del pos-destape, a defender algún tipo de elitismo por cuestiones de nacimiento. Vale, hasta ahí correcto, había que defender a ultranza la igualdad de todos los hombres. Pero el tema es que Lorena Berdún, a la que respeto profundamente, ha insistido también en este tema. Y digo yo que ella es de una generación digitalizada que no está obligada a defender esos discursos protodemocráticos. ¿Vale? Hoy en día, en “La era de la cirugía”, es posible operarse el pito y fuera (no sé si en Corporación Dermoestética o en otro instituto que no cotice en bolsa), con lo cual, no tiene por qué mentirnos. Lorena no nos mentiría. ¿Por qué iba a hacerlo? Y ahora llegas tú y dices que hoy todo puede ser pequeño menos el pito. Tienes que tener cuidado con esas afirmaciones, por Dios, no sabes lo que pueden desencadenar ese tipo de comentarios en una mente insegura. Es increíble, vuestra generación pierde el sentido democrático a marchas forzadas. Quede claro, en este tema estoy con la democracia (con “d” pequeña) de la doctora Ochoa.
Una cosa más, tengo que decirte que ya en su día se estudió el modo en que las grandes radios que llevaban los raperos eran una extensión simbólica del tamaño de su pene, un modo de expresar públicamente su hombría. No en vano se les llamaba “loros” que, como bien sabes, puede ser un modo diferente de referirse al “pajarito” o al “canario” que es lo que teníamos los que llevábamos walkman. Te diré incluso que, desde mi punto de vista, la crítica de los hombres blancos norteamericanos al modo en que los raperos negros llevaban el loro por la calle, era más un problema fomentado por la “ideología del tamaño” que una cuestión de acústica, que en el fondo era irrelevante.

Ángel dijo...

No sabes cuánto me alegro de que no ruedes un anuncio demostrativo de lo apropiado que es el mp3 a la hora de "hacer de vientre".

Buf...

lisón-- dijo...

te advierto taun ke si regalas el mp3 me lo pido! ke me vendría... xD